Un efecto cada vez más común en algunas industrias, en esta ocasión enfocado a la programación, las personas están aprendiendo por sí mismas.

La teoría que se sigue enseñando en las escuelas es importante, es la base de la práctica posterior, lo que sucede es que en muchas ocasiones no se traslada ese conocimiento a escenarios reales.

¿Pudiera la enseñanza formal no estar garantizando las aptitudes técnicas necesarias para el trabajo?

La cultura del autoaprendizaje

Dentro de tu trayectoria profesional ¿qué porcentaje de conocimientos que has aplicado aprendiste en la escuela y qué porcentaje has aprendido directamente en la práctica?

Según un reporte publicado por HackerRank que muestra los resultados de una encuesta que buscaba conocer las tendencias educativas y de lenguaje entre 10,000 estudiantes se conoce que:

Más del 65% de los desarrolladores de software han aprendido a programar por sí mismos.

65% de los desarrolladores de software aprenden a programar por sí mismos

Ventajas de la educación formal

¿Existen entonces ventajas al tener una educación formal?

Por supuesto, pero debes ser consciente de ellas para explotarlas.

Una de las más importantes: cuando te especializas en un área, tu educación se compone también de materias relacionadas que la complementan.

Por ejemplo, al estudiar programación sabrás también de administración de proyectos e incluso de mercadotecnia y relaciones públicas.

Es decir, tienes la opción de trabajar en el escenario tecnológico sin tener que dedicarte a programar todo el día.

Lo mismo sucede en cualquier industria.

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